8 de abril de 2012

MADRID. EL ADVENIMIENTO DE LA REPÚBLICA (Josep Pla)


Durante unas vacaciones, un amigo de Beguiristán me contó que andaba por ahí un librito muy interesante de un tal Sergei Volkov, compatriota suyo. En él, a modo de diario el tal Volkov cuenta sus vivencias en la capital de su país durante los días en que se proclamó la I República. El libro en cuestión se titula Kadril. El advenimiento de la República.
Mi amigo hablaba maravillas del libro y de su autor. Así que me lo recomendó con la intención de que conociera mejor su país, su historia reciente y parte importante de sus protagonistas. Y como me parecía milagrosa la coincidencia de ambas lecturas, estuve a punto de hacer lo propio con el libro de Josep Pla, Madrid. El advenimiento de la República, convencido de que le serviría para entender buena parte del siglo XX español.
Aún hoy no soy capaz de encontrar los motivos que me llevaron a no recomendarle el libro de Pla. Pero no me arrepiento lo más mínimo porque leyendo el de Volkov no me enteré de la misa la media. Nombres y más nombres que no conocía de nada. Y otra vez más nombres. A pesar de estar muy bien escrito el autor daba por conocidos los personajes que plagaban la narración. Me di cuenta de que para entender Kadril. El advenimiento de la República, debía conocer antes la historia de Beguiristán. Y la verdad, si a un español de a pie le importa poco la historia de Beguiristán, imaginen a un señor de aquellas tierras lo que puede importarle la historia de aquí como para tener que estudiarla y así poder leer un librito de ciento setenta y tres páginas.

En Madrid, el advenimiento de la República aparecen Cambó, Miguel Maura, Juan March, Azaña, Eugenio D’Ors, Lerroux, Francisco de Cossío, Alcalá-Zamora… Todos ellos personajes totalmente desconocidos para mi amigo. El libro está escrito con gracia e inteligencia, es una lectura entretenida y describe los hechos de manera concisa y sin maniqueísmos, tal vez por utilizar la mejor herramienta que un contemporáneo puede usar para evitarlos: no profundizar demasiado.
Y es que Madrid, el advenimiento de la República es una crónica política escondida detrás de un diario, destinada a aquellos que leían la prensa y estaban al tanto de los contoneos políticos del momento.
Hoy, sólo los que conocemos la Historia de España podemos disfrutar de este libro de Pla. Es decir, pocos.

«Esta semana de la quema de conventos ha habido en Madrid cuatro corridas de toros en la plaza grande y una o dos corridas de novillos en la plaza de Tetuán. Todo ha ido admirablemente. Mucha gente.
         En esta tierra puede ocurrir cualquier cosa, incluso algo muy grave, el acontecimiento más sensacional, uno de aquellos acontecimientos que en otro país preocupan durante mucho tiempo y en los que, al cabo de poco de producirse, buena parte de la gente toma primero un aire de suficiencia, luego de real o fingida indiferencia, para acabar glosando la última ocurrencia del momento. No creo que exista en el mundo imaginación suficiente para describir las dimensiones que tendría que tener una desgracia o un simple hecho como para llegar a interesarnos de verdad durante un tiempo prolongado.»

Poco después de haber escrito esto, tuvo Pla (como todos los españoles del momento) en la yema de sus dedos una desgracia a la que dedicaron poco menos de tres años de continuado interés.

4 comentarios:

  1. Leí hace unos años este libro y me resultó muy interesante. Reflexiones incisivas y anécdotas muy bien contadas. Narrado con cierta distancia, como quien no quiere la cosa. Y un tono, creo recordar, un poco desengañado. Como Baroja, pero con más estilo. Llegó a mis manos por casualidad. No me imaginaba a Pla escriendo desde Madrid. Por cierto, qué curiosa la coincidencia que cuentas con el título de Volkov. Es muy extraña. Saludos.

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  2. Parece una obra muy interesante, entre otras cosas por ese estilo que quizá encaje bien con el tema tratado, por el conocimiento de causa que se le presupone al autor y por la falta de maniqueísmo al abordar un período histórico que tanto se presta a ello, sobre por parte de los que reflexionan sobre él hoy en día sin haberlo vivido.

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  3. Hola!

    Completamente de acuerdo. El español es urgente en la acción y presto al olvido. A la hora de indignarse no discrimina y le da exactamente igual una lista de espera de ocho meses para entrar en un quirófano que un fuera de juego mal señalado en un partido de fútbol. Siempre que el error perjudique a su equipo, claro.

    SOMOS UN PUEBLO DE CAMISETAS Y NO DE JUGADORES.

    Y no ¡qué coño! no le da igual, a causa de lo segundo, que no exige ninguna reflexión, sería capaz de cometer en el acto las mayores barbaridades. Siempre en grupo. Siempre contra el malo "oficial" que va a coincidir siempre, justamente, con el que menor resistencia pueda oponer.

    ¡Qué paisaje y qué paisanaje! (que no son otra cosa que los que dotan de forma a este país).

    Un saludo para todos.

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  4. Yo también lo leí hace bastante y en esta misma edición que has puesto, hice toda la colección de libros.
    Me encanta Pla, y con este libro recuerdo que lo pasé genial, Pla tiene un sentido del humor muy propio, se me hizo algo extaño leerle en castellano, leerle en catalán es un auténtico placer, por sus expresiones y su vocabulario tan rico.
    En definitia es un libro muy recomendable

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