8 de abril de 2010

MERIDIANO DE SANGRE (Cormac McCarthy)


Tengo entendido que a la fecha de escribir esta reseña, está en proyecto, o rodándose, una película basada en esta novela. Desde ya me arriesgo aventurar que ni de lejos se acercará al contenido literal de la historia.
El autor lanza la historia con una concisa biografía de un joven de dieciséis años. Y en las trece primeras páginas ocurren más cosas y se hallan más emociones que en muchas novelas de trescientas.
La violencia como algo cotidiano, como parte fundamental en la existencia, en el sentido de la vida. McCarthy relata sin alardes, sin emoción, de manera aséptica, situaciones de una violencia inimaginable. Nos hace recordar que la violencia incontenible e incomprensible se funde con la naturaleza sin que ésta se inmute. Porque vida, belleza, violencia y muerte forman parte del mismo universo.
La narración se recrea en los paisajes y la psicología, a veces primaria, de los personajes. Descripciones extensas y poéticas del Desierto de Sonora se intercalan con escenas de muerte y angustia. Los diálogos son cortos, escuetos y de una precisión desconcertante.
El lector prevé un relato lineal de las aventuras del joven. Pero curiosamente durante gran parte de la novela es protagonista explícito de la narración. Desaparece de escena mientras se narran las peripecias de los personajes secundarios; sin embargo siempre lo tenemos presente, hasta que nuevamente aparece como personaje principal sin que en ningún momento lo hubiéramos echado de menos o su ausencia hubiera resultado incongruente en la estructura narrativa.
Digno de mención es el personaje del juez. A mi entender, verdadero protagonista de la novela. El juez es la muerte. Es la elección irrenunciable que devora a sus partidarios. Si participas en su juego y te bañas en sangre, te pedirá el pago de la deuda. Y nada, nada que no sea pagar, vale. Quien a hierro mata a hierro muere.
Tal vez algunos pasajes introspectivos de los pensamientos e ideas del juez se hagan más complejos y difíciles de entender a primera lectura. Pero Cormac McCarthy tiene el don de los grandes narradores. Ese don hace que, mientras vas leyendo, te des cuenta de que una extraña atracción provoca que no quieras parar de leer.

10 comentarios:

  1. Me están entrando unas ganas de retomar al McCarthy... tan sólo he leído LA CARRETERA y NO ES PAÍS PARA VIEJOS, pero reconozco en tu reseña (o mejor: recuerdo) el estilo profundo y sencillo (la dualidad a la que todo buen escritor debe aspirar desde mi punto de vista) de un autor único. No sé si darte las gracias o mandarte a freír espárragos: Arrecogiendobellotas, ¿por qué me recordaste al McCarthy? ¿Te hice algo? ¿No ves que no tengo tiempo para tanto?

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  2. Tengo este libro junto con Todos los caballos bellos en espera...y con muchas ganas de comenzar su lectura...tu post aún me anima más...quedé totalmente impresionada con el estilo de Cormac en la Carretera.

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  3. Dice la canción:
    "Todo lo que me gusta es ilegal, es inmoral o engorda."
    No me maldigas, pues mi reseña te hace recordar algo que no cumple ninguno de los tres inconvenienes que cita la canción. Sólo tiempo, que no es tiempo perdido si se trata de leer a McCarthy.
    Reconócelo, Lope. Seguro que McCarthy es garantía de una mejor lectura que algunos de los libros que tienes a la vista. Híncale el diente sin pensarlo más.

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  4. Aunque el estilo de Meridiano de sangre es muy distinto al de La carretera, se deja entrever el particular sello del autor en muchos momentos de la narración.
    No sé si fue Borges quien dijo que uno se pasa la vida escribiendo el mismo libro. Aunque me queda mucho por leer de Cormac McCarthy, me parece que entiendo qué quiso decir con esa frase.
    Hilvanes, lo dicho. Híncale el diente, merece la pena.

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  5. gracias por pasearte por mi blog,nos leemos!!

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  6. Leí, y disfruté, La Carretera. También de la buena adaptación al cine. Voy a por meridiano de Sangre.
    Muchas gracias por sumarte a mi blog. Me quedo dando vueltas por el tuyo.

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  7. Yo también te agradezco tu visita a mi blog. Llevo un tiempo pasando por aqui, aunque nunca me decidi / atrevi a dejar comentarios (y escribo con un teclado frances, por eso no hay acentos). De McCarthy solo lei, por ahora, Todos los hermosos caballos, y me gusto mucho, no asi la pelicula que hicieron despues, en mi opinion completamente fallida. Es un escritor que me atrae, sobre todo por ese estilo tan particular y que se adapta tan bien a lo que cuenta, pero por un motivo u otro siempre he popuesto su lectura. Creo que voy a hacerme con Meridiano de Sangre, despues de haber leido tu post. Hablando de adaptaciones al cine, no esta basada en una novela suya, pero encontre algo de McCarthy en Los tres entierros de Melquiades Estrada.
    Un saludo

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  8. Grande, sí, señor, muy, muy grande McCarthy, tan grande que apabulla, y acojona, y emociona, y te pone los pelos de punta.

    Todo al mismo tiempo.

    Y que gran verdad eso que dices: "Y en las trece primeras páginas ocurren más cosas y se hallan más emociones que en muchas novelas de trescientas".

    Eso y todo lo que viene después.

    Gracias por tu lectura.

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  9. He de reconocer que no he leido nada de McCarthy pero con dos reseñas y otra en camino en tu blog me estan entrando ganas, y creo que empezaré por este libro.
    Felicidades por el blog, es de lo más interesante!

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  10. Una mencion especial al estupendo trabajo de traduccion de Luis Murillo; Es gracias a él que podemos disfrutar de la dimension verdaderamente grande de esta novela.

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