22 de abril de 2010

HOGUERAS EN LA LLANURA (Shohei Ooka)


Shohei Ooka, nació en Tokio en 1909. Se licenció en Literatura y se especializó en la literatura francesa, de la que tradujo al japonés gran cantidad de obras. En 1944 ingresa en la Armada. Es capturado por el ejército estadounidense en 1945. Repatriado a Japón al cabo de un año, inició una fructífera y exitosa carrera de escritor.

Desde aquella ola televisiva de videos caseros japoneses, todo el mundo conoce la manera de distinguir un niño chino de un niño japonés, a saber: se coge al niño en cuestión y se le deja caer, aquél que rebote es japonés. Sólo así se explica la resistencia del protagonista: ser japonés.

Shohei Ooka, nos cuenta la historia, deduzco que autobiográfica en parte, de un soldado japonés que sobrevive en solitario a la desastrosa derrota de su ejército en la batalla de la isla de Leyte. Las penurias y calamidades que sufre el soldado, tanto físicas, por el hambre, como psíquicas, por la soledad, el miedo y el hambre, sólo son soportables por un elegido… o por un japonés.

La guerra es un caos. Un desorden, quiero decir. Además de muerte y destrozo es algo muy poco aseado. Inconscientemente desplazamos la geometría de los desfiles al campo de batalla. Es mentira, no hay campo de batalla ni líneas que parezcan trazadas con escuadra y cartabón. Un desfile militar es a la guerra lo que la serie de televisión Anatomía de Grey es a la vida de un hospital.
La desbandada ante la derrota, el desorden, la suciedad, la sed, la enfermedad, el miedo, la ropa hecha jirones… Por eso los militares juegan a ser tan limpios y ordenados en tiempo de paz porque cuando tienen que desempeñar su trabajo huelen a excremento y están sucios permanentemente.

La novela, a pesar de las grandes diferencias, me trae a la memoria los padecimientos narrados por Primo Levi. Una gran diferencia: los judíos eran las víctimas de la masacre y los japoneses siempre han masacrado a sus vecinos cuando no se masacraban entre sí. Otra gran diferencia es que Primo Levi escribe mucho mejor.

A pesar de que la novela está bien escrita, puede no ser interesante en determinados pasajes, precisamente porque plasma de manera muy creíble la soledad de un soldado en plena selva tropical rodeado de enemigos. Se hace largo aguantar las reflexiones del protagonista aunque nunca aburre.
La historia mejora (de hecho es lo mejor del libro) cuando el hambre y el abandono hacen de la antropofagia algo presente y permanente, a pesar de la lucha interior del protagonista. Y es que cuando se pasa hambre hasta el extremo de poder morir, se mira a los congéneres con otros ojos. Y si el que te mira es un japonés, para que contar.
Los momentos más interesantes de todo el libro se encuentran en esta parte. Es cuando más cosas ocurren y cuando los personajes involucrados, incluido el protagonista, se destapan como actores dignos de interés para el lector. Disfrutando de las tensiones psicológicas que se viven, me vino el recuerdo de El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad. Se puede discernir que sólo por esto el libro merece la pena.
Al final, el autor se lía. Parece querer terminar de una manera pero da la impresión que cambia de idea mientras escribe el último capítulo y decide que el desenlace sea algo más irreal y extraño.

7 comentarios:

  1. Parece que te ha dejado algo desencantado... ¿Falsas expectativas?

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  2. Peri, la novela no es mala en absoluto. Pero sí es cierto que no es un libro que me haya dejado huella y recuerde con ganas de releerlo.

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  3. La mención que haces de Primo Levi y sus padecimientos y la tormentosas inclinaciones del alma humana que narra Conrad en "sus tinieblas" me encajan a la perfección con el no menos duro y difícil padecimiento de Victor Frankl, el padre de la logoterapia, en su internamento en diferentes campos de concentración que relata en el último libro que he leído "El hombre ne busca de sentido". Ando preparando la reseña y poco antes de asomarme a tu página pensaba en lo paradójico de que la barbarie pueda hacer crecer a un indivíduo en la civilización interior y al mismo tiempo, como relata Marlow, desde la civilización el hombre pueda llegar a la barbarie interior...

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  4. Hola , me gustan mucho tus dos blogs , me gusta leer y estoy buscando algo que elegir , por lo que si me recomiendas algo , sera bienvenido

    saludos

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  5. Hola Dream Maker, gracias por tu visita.
    No me atrevo a recomendarte ningún libro. Mis reseñas pueden servirte de ayuda. Pero tienes que tener en cuenta tu nivel de lectura. Quiero decir que no es lo mismo leer La casa verde, de Vargas Llosa que El niño del pijama de rayas de John Boyne.
    Lo mejor de todo es que te gusta leer. Aprovecha para ir introduciendo autores clásicos. Si eres bilingüe lee siempre en la lengua que escribió el autor. No puedo evitar citar algunos autores: Mark Twain o Scott Fitzgerald, en inglés y Miguel Delibes y García Marquez en español, por ejemplo. Hay una infinidad de nombres.
    Esto es una simple nota sin mayor relevancia. Te toca a ti rebuscar e informarte para elegir.
    No dejes de pasarte por aquí.
    Saludos

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  6. Hablando de Delibes, estoy leyendo la preciosa El Camino, animado por la espléndida reseña que has escrito, y que bien podría funcionar como prólogo de alguna edición de la novela.
    Un saludo

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  7. A mi tampoco me entusiasmó este libro.

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