28 de diciembre de 2009

MUERTE DE UNA HEROÍNA ROJA (Qiu Xiaolong)


Qiu Xiaolong, profesor de literatura china en la Universidad de Washington, nació en Shanghai el año 1953 y sufrió en propia carne la represión de la llamada Revolución Cultural, eufemismo usado por el régimen comunista chino para ocultar uno de los grandes genocidios del siglo XX.
La aparición del cuerpo de una joven flotando en un canal de las afueras de Shanghai, es el desencadenante de una interesantísima historia que, con apariencia de novela policiaca, nos desvela de modo inmejorable la situación real de los ciudadanos de la China comunista, puesta al descubierto tras la apertura económica liderada por Deng Xiaoping.
Las infraviviendas de una habitación como algo habitual, la desidia en que se mantiene la actividad cultural china, intelectuales mal pagados y peor vistos por el entramado estatal, la supuesta entrega desinteresada de los trabajadores pertenecientes al partido comunista, los vecinos que subsisten como confidentes de la policía…
Con gran capacidad descriptiva, Xiaolong nos relata la historia mediante personajes bien definidos, de perfiles contundentes. Personajes que son prisioneros de unas circunstancias bien plasmadas por el autor y por tanto fácilmente comprensibles por el lector. En resumen, la hipocresía de la ideología política en contraste con la honrada rectitud de quien pretende seguir el credo ideológico asimilado desde pequeño, mezclado todo ello con la llegada de una nueva generación, bien preparada, que transgrede las normas imperantes durante décadas y se sitúa al borde de la legalidad.
Trasfondo político aparte, el autor nos guía por la ciudad, conociendo de primera mano la forma de disfrutar la vida de sus habitantes, paseando por sus calles y comiendo la verdadera gastronomía china.
Guardo un buen recuerdo de la lectura de esta novela.

18 de diciembre de 2009

LA SOLEDAD DE LOS NÚMEROS PRIMOS (Paolo Giordano)


Paolo Giordano nació en Turín en 1982. Con La soledad de los números primos, su primera novela, ha conseguido un increíble éxito internacional.
Al comenzar la lectura, los dos primeros capítulos parecen ser sendos relatos independientes; cuentos que el autor escribió en su día y de los que parte para tejer una historia que comienza en dos puntos distantes que convergen en la trama central.
Hasta la mitad del libro da la impresión de ser una novela sobre adolescentes, con la crueldad y la tristeza como constante trasfondo de la narración. Por fortuna el autor acierta continuando en el tiempo la historia de los personajes, cuyo perfil psicológico está muy conseguido y los paisajes en que aquéllos se mueven se presentan con pericia e inteligencia.
Giordano hace que entremos en situación, usando un narrador cuasi omnisciente que deja a la interpretación del lector algunos detalles que parecen de gran trascendencia. Es verdad que la tristeza “vende” mucho, pero es de justicia señalar que el autor de esta novela sabe usar las descripciones y los diálogos, siempre bien ajustados a los personajes, para hacernos sentir. Tan pronto nos metemos en la piel de los sufridos protagonistas como nos alejamos racionalmente de sus posturas ante la vida.
Grata sorpresa ha sido comprobar que un éxito de esta envergadura, sin ser una obra maestra, no sólo se debe a la eficacia del negocio editorial sino que está soportado por el talento y el trabajo de un joven científico aficionado a la literatura.

12 de diciembre de 2009

LAS AVENTURAS DE WESLEY JACKSON (William Saroyan)


¿Qué derecho tiene nadie a robarle la vida a otro? La guerra es muerte no sólo porque la gente se mate entre sí, sino porque no te permiten disponer de tu propia vida. La guerra es lo mismo que morir porque no te permiten disfrutar de la vida, incluso antes de haber ido al frente. No te permiten vivir. Si lo pensamos un instante, eso también ocurre cuando no hay guerras, no es asunto para dejar sin atender.
El profundo optimismo de Saroyan se desparrama por las páginas de esta novela. La bondad, el amor, la amistad y la esperanza impregnan el relato sin quitar el protagonismo que les corresponde a la maldad y la desgracia, siempre presentes en la vida.
Un joven soldado de diecinueve años que no tiene a quien escribir, envía una carta a la catequista que le dio clases de religión en la parroquia de su barrio cuando era niño. Es el comienzo de esta historia. Este ser solitario nos relata su trayectoria desde que se alista en el ejército. Le ocurren innumerables aventuras, encadenadas de manera magistral mediante la aparición de sucesivos personajes que se convierten en sólidos eslabones que soportan a la perfección la estructura de la novela. No cabe duda de que William Saroyan es un narrador extraordinario, otra prueba de ello es la capacidad que demuestra para hacer verosímiles algunas de las escenas que aparecen a lo largo del libro, que siendo de una gran originalidad nos dejan un mensaje impreso que las hace plenamente creíbles.
Narrada con un tono llano, a veces dando la sensación de simple, y un lenguaje sencillo, el autor logra alcanzar en muchos momentos una profundidad apabullante. Saroyan hilvana una novela redonda, divertida, emocionante y tierna. Toda una terapia para ayudarnos a creer en la persona que vemos caminar por la acera o en la que detiene el coche cuando el semáforo está en rojo: en el ser humano.
El ejército de Estados Unidos encargó a William Saroyan una novela que levantara el ánimo de las tropas durante las diferentes campañas de la Segunda Guerra Mundial. Está claro que el organismo pertinente desconocía el firme pacifismo del escritor. La novela fue rechazada. No es de extrañar si en ella aparecen diálogos como este: “…/… Los seres humanos no se matan unos a otros. Ahora mismo el uniforme que llevas te convierte en un hombre que cualquier día puede apuntar a otro hombre con un fusil cargado y apretar el gatillo. Los seres humanos no hacen eso. Los seres humanos no piden a otros seres humanos que hagan eso. No se obligan unos a otros a hacer eso. Los seres humanos no se asustan unos a otros constantemente, cagándose de miedo; sí cagándose, joder, porque todo es una mierda.”

6 de diciembre de 2009

EL ÚLTIMO AMIGO (Tahar Ben Jelloun)


Tahar Ben Jelloun nació en Marruecos en 1944. Novelista de cultura francófona (como todo lo marroquí), ha sido galardonado con premios de prestigio internacional.
El último amigo nos narra la vida de dos jóvenes marroquíes de Tánger cuya amistad perdura en el tiempo y soporta la distancia. De la amistad exprimida al máximo, de eso trata esta novela.
Ben Jelloun narra, por boca de los protagonistas, de forma natural, con un tono cercano y accesible que nos introduce sin complejos, de pasada, en la sociedad marroquí, exponiendo nítidamente y sin vehemencia ni resentimientos el comportamiento hipócrita que se ve obligada a seguir una sociedad sometida a la estrechez de unas reglas religiosas que rigen la vida privada y pública de los ciudadanos.
La novela comienza en los años sesenta del siglo XX y el lector no tarda en percibir cómo el tiempo cronológico de la historia avanza con excesiva rapidez. Pero en determinado momento la narración toma otra perspectiva que explica el porqué de esa velocidad en el argumento.
El matrimonio, los hijos, el trabajo, la emigración, la política. Todo ello entra en esta corta novela girando alrededor de la vida de los dos protagonistas.
Tal vez por la diferencia de culturas, parece un poco exagerado el comportamiento de los amigos, que llegan a límites insospechados en nombre de su amistad. La historia, hacia el final, se enrarece un poco, aunque el autor aprovecha el uso de personajes secundarios como aglutinante entre las distintas partes de la narración.
Contada de manera fluida, el autor nos lleva por la trama con comodidad a pesar de los desniveles que sufre la historia.
Cuando terminé de leer esta novela, al cerrar el libro, no sentí la satisfacción que producen los desenlaces de las grandes narraciones.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...